Ajuste la temperatura de precurado (flash) y el tiempo de exposición para que la tinta apenas esté seca al tacto. Evite temperaturas de flash excesivas para proteger el tejido y prevenir la migración de los tintes. Dependiendo de la unidad de flash, un flash de 3 a 5 segundos es suficiente.
Para obtener mejores resultados, utilice la técnica de imprimir-secar-imprimir para asegurar un depósito de tinta suficiente en tejidos oscuros.
Utilice pantallas de malla de 86–230 hilos/pulgada (34-90 hilos/cm) con alta tensión para obtener el mejor rendimiento, desprendimiento de tinta y opacidad. Una malla más baja equivale a un mayor depósito. Utilice mallas más altas para lograr medios tonos.
Ajuste sus parámetros de impresión para permitir que esta tinta se desprenda completamente en la segunda pasada, utilizando una presión de media a baja para lograr el mejor bloqueo del tinte y la mejor opacidad. A medida que esta tinta se vuelve más fluida, se requerirá menos presión. Ajuste en consecuencia.
El curado es un proceso de tiempo y temperatura. El uso de una temperatura más baja a una velocidad de banda más lenta proporcionará el mejor resultado sin dañar el tejido.
Es un comportamiento habitual en las tintas de alta opacidad y bajo curado que "aumenten su cuerpo" o ganen viscosidad cuando están en reposo. Asegúrese de "pre-agitar" o remover esta tinta antes de usarla para lograr una fluidez óptima antes de imprimir. Tenga cuidado de no usar taladros de alta velocidad o equipos similares que generen calor por fricción, lo que puede causar que la tinta comience a curarse. Almacene los cubos de tinta alejados de suelos fríos para reducir el tiempo de pre-agitado.
Para obtener la mejor cobertura, resistencia al sangrado e impresiones más brillantes, ajuste la distancia de fuera de contacto (off-contact) y la presión del rasero para imprimir la capa de tinta sobre el tejido impreso en lugar de empujar la tinta completamente a través de él.
Esta tinta es más efectiva con plantillas de pantalla más gruesas. Tenga cuidado de no "sobre-exponer" al flash esta o cualquier tinta plastisol. Aplique flash hasta que gelifique, justo antes del curado, para garantizar la adherencia entre capas.
Los tejidos de poliéster teñidos se vuelven inestables alrededor de los 230 °F (110 °C); asegúrese de enfriar la prenda rápidamente una vez alcanzado el curado exitoso.
Evite el "apilamiento en caliente" (hot stacking) de prendas de poliéster impresas al salir de la banda del horno. Esto ayudará a estabilizar el pigmento de la camisa.
Las prendas de poliéster que se dejan calientes después de salir del horno son más susceptibles a la migración del tinte.